¿La poesía francesa? Poco tiene que imitar en la lírica, si quitamos sus cuatro grandes poetas modernos. Pero si tenemos tradiciones literarias en España ¿para qué seguir las de allende el Pirineo?
¿El gusto alemán? ¡Horror! La misma relación tiene con el nuestro que el del Congo o el de Angola. Nada de Heine, de Uhland ni de Rückert. Todo eso será, y es de positivo, muy bueno allá en su tierra, pero lejos, muy lejos de aquí. Nada de humorismos ni de nebulosidades. Suum cuique. A los latinos, poesía latina; a los germanos, germanismo puro. ¿Para cuándo son las leyes de la historia y de las razas?
MARCELINO MENÉNDEZ PELAYO, Ultílogo de Horacio en España, Madrid, Casa Medina, 1877, extraído de la Revista de Historia de la Traducción. Todo el artículo AQUÍ