Algren sobre Beauvoir

Ningún cronista de nuestras vidas, desde Theodore Dreiser, ha combinado de manera tan constante la pasión por la justicia humana con una sosería tan asfixiante como madame De Beauvoir. Mientras otros escritores regañan de manera amable al lector, ella le aplasta la nariz contra la pizarra, le pincha con su regla de treinta centímetros y le advierte que, si no empieza a comportarse como un adulto, va a contener la respiración mientras lo hace…

Cuando madame tiene razón, tiene toda la razón. Y cuando se equivoca es ridícula…

El mundo de madame De Beauvoir, que describe con infinita exactitud, es una imagen reflejada; nadie ha vivido nunca tras ese espejo. Razón por la cual todos los personajes de sus novelas, aunque están sacados de la vida real, no están vivos en las páginas impresas…

NELSON ALGREN, recogido por Hazel Rowley en Sartre y Beauvoir, Lumen, Barcelona, 2006, traducción de Montse Roca, págs. 445 y 446