FRIEDRICH SCHILLER, fragmento de una carta a Körner el 7 de septiembre de 1788, recogida en Goethe: una biografía, de Rafael Cansinos Assens, Valdemar, Madrid, 1999, págs. 284 y 285
Schiller sobre Goethe
Sería desgraciado si hubiese de estar con frecuencia al lado de Goethe; ni aun con sus amigos más íntimos tiene éste un momento de abandono; a decir verdad, lo tengo por egoísta en grado extraordinario. Posee el talento de cautivar a los hombres, de retenerlos por sus atenciones; pero siempre se las arregla de modo que queda fuera de su alcance. Da fe de vida haciendo el bien; pero tan sólo como un dios, sin entregarse él mismo; me parece que en ello obra de un modo consecuente y premeditado, basado en el cálculo del mayor goce posible, en el amor a sí mismo. No debieran los hombres dejar crecer entre ellos un ser semejante. Por esta razón le he tomado ojeriza, aunque al mismo tiempo reconozco su talento y tengo de él la más alta opinión. Lo miro como a una de esas mojigatas altaneras, a las que hay que seducir para humillarlas ante el mundo. Es una curiosa amalgama de odio y amor la que me inspira, semejante quizá a la que Bruto y Casio debieron sentir por César.