Dalí sobre Lorca

NOTA NEORRABIOSA: Se respetan las habituales faltas ortográficas de Dalí . . Querido Federico: He leido con calma tu libro del que no puedo estarme de comentar algunas cosas. Naturalmente me es imposible coincidir en nada a la opinión de los grandes puercos putrefactos que lo han comentado. Andrenio, ect ect pero creo que mis opiniones que cada dia van concretandose en torno de la poesia pueden interesarte algo. I Me parece lo mejor del libro lo ultimo, martirio de Santa Olalla, pedazos de incesto -Rumor de rosa encerrada- estas cosas pierden ya buena parte de costumbrismo, son mucho menos anecdotico que los demas ect. Lo peor me parece lo de aquel senyor que se la llevo al rio. La gracia producto de un estado de espiritu vasado en la apreciacion deformada sentimentalmente por el anacronismo. Lo de las enaguas del santito en su alcoba (San Gabriel) me es hoy en que toda produccion solo admito la rabia en el crearla, una especie de inmoralidad -eso es lo que a sido empleado por los Franceses por el -sprit- Frances, asqueroso i inatmisible -Cocteau- ect i del que todos hemos estado.contagiados. II Tu poesia actual cae de lleno dentro de lo tradicional, en ella advierto la substancia poetica mas gorda que ha existido: pero! ligada en absoluto a las normas de la poesia antigua, incapaz de emocionarnos ya ni de satisfacer nuestros deseos actuales -Tu poesia esta ligada de piez y brazos [al arte] a la poesia vieja -Tu quizas creeras atrevidas ciertas imagenes, pero yo puedo decirte que tu poesia se mueve dentro de la ilustracion de los lugares comunes mas estereotipados i mas conformistas -[o gran Federico Tu] Precisamente estoy convencido que el esfuerzo oy en poesia solo tiene sentido con la evasion de las ideas que nuestra inteligencia a ido forjando artificialmente, asta dotar a estas de su exacto sentido real. Fragmento de la carta que Salvador Dalí escribe a Lorca en septiembre de 1928. Recogida íntegra por Ian Gibson en Lorca-Dalí. El amor que no pudo ser, Plaza & Janés, Barcelona, 1999, págs. 207 y 208

Borges sobre Lorca

Federico García Lorca me parece un poeta de utilería. Ciertamente, la muerte lo favoreció. Creo que, en definitiva, sólo sirvió para que Machado escribiera un poema admirable. (pág. 79) Jamás me gustó Lorca. Vi "Yerma" y la encontré tan estúpida que me marché del teatro. No podía soportarlo. Lorca no era un pensador, pero creo que tenía un don para las palabras. Su mundo era un mundo prácticamente de palabras. Un mundo de metáforas chocantes. Charlé con él en Buenos Aires. Me pareció un hombre que actuaba, que representaba un papel. Yo he vivido en Andalucía y los andaluces no son nada así. Tal vez pensó que en Buenos Aires debía mantener ese personaje. Bueno, pues cuando yo conocí a Lorca, él era un andaluz profesional. Quería deslumbrarnos. Me dijo que estaba muy preocupado por un personaje muy importante del mundo contemporáneo. Un personaje en el que se podía leer toda la tragedia de los Estados Unidos. Siguió hablando de esa manera hasta que le pregunté cuál era ese personaje. Resultó ser Mickey Mouse. Supongo que intentaba hacerse el vivo. (págs. 152 y 153) JORGE LUIS BORGES, recogido por Esteban Peicovich en Borges, el palabrista, Libertarias/Prodhufi, Madrid, 1995

Dalton sobre Asturias

La máxima fidelidad al contenido de esta frase (el poeta es una conducta moral) llevó a Otto René Castillo a la tortura y la muerte. La más absoluta traición a los principios que esta frase involucra, ha llevado en cambio a quien la emitió y acuñó, Miguel Ángel Asturias, a recibir los máximos honores de la sociedad burguesa: a la embajada parisina de la criminal dictadura militar guatemalteca que asesinó a Otto René Castillo, al goce, uso y usufructo del Premio Nobel de Literatura... de ahora en adelante siempre tendrá (el escritor centroamericano) que escoger entre el camino de Otto René Castillo y el de Miguel Ángel Asturias. Entre el camino duro y limpio de la revolución y el camino para muchos tentador que, en último término, lleva a la traición y al empocilgamiento. ROQUE DALTON, prólogo a Informe de una injusticia, de Otto René Castillo, recogido por Arturo Arias en Algunos aspectos de ideología y lenguaje en Hombres de maíz, dentro de la edición crítica de Hombres de maíz de Gerald Martín, Universidad de Costa Rica, 1996, pág. 553

Varios antólogos sobre Pizarnik

La polémica es, y será, inevitable. En la antología "Las ínsulas extrañas" no figuran nombres como los ya citados [Carlos Bousoño y Ángel González], u otros como los de Mario Benedetti, Álvaro Mutis o Alejandra Pizarnik, por hablar del ámbito hispanoamericano, y José Hierro (a propósito de su exclusión, comentó que tenía todos los defectos del mundo menos el de la vanidad) o Leopoldo María Panero, entre los españoles. Cuenta Blanca Varela: "Lo que nos unía a los cuatro [José Ángel Valente, Sánchez Robayna, Eduardo Milán y Blanca Varela] era una forma de sentir y concebir la poesía. Y buscábamos aquellos nombres que hubieran influido profundamente en el curso de la poesía escrita en la segunda mitad de siglo. No es que, por ejemplo, no nos interese la poesía social, pero es que nos atraen más aquellas voces que han roto con lo trillado y previsible. Ahí están los casos de Gamoneda o Pino, por ejemplo. Luego había una cuestión de procedimiento. Cada poema elegido tenía que ser aprobado por unanimidad. Los cuatro teníamos nuestras listas y leíamos los versos. Luego discutíamos. Alejandra Pizarnik no pasó el examen: pensábamos que había más literatura en torno al personaje que en su propia obra". . . JOSÉ ANDRÉS ROJO, Una antología agita las aguas de la poesía, El País, 14 de septiembre de 2002. Todo el artículo AQUÍ

Capote sobre Golding

Que le dieran el Premio Nobel a William Golding siempre me pareció uno de los chistes del siglo. Cuando uno piensa en la gente que no lo recibió -E. M. Forster, Proust, Isak Dinesen, que ansiaban tanto ese premio- y esanulidad... Pero durante los últimos años han dado ese premio a auténticos bodrios. A mí, El señor de las moscas me pareció uno de los grandes plagios de nuestro tiempo. Es un plagio absoluto de A High Wind in Jamaica. Golding plagió literalmente todo el tema, la trama y practicamente todos los personajes de A High Wind in Jamaica, a los que convirtió nen una pandilla de niños y lo situó en una isla. Por lo demás es exactamente la misma novela. Luego escribió unas siete novelas, todas las cuales intenté leer en su época. Quiero decir que no era alguien a quien prestara atención. No pude terminarlas. Me dejó completamente atónito lo aburrido que era. Si se es un ladrón literario, ¿por qué no hacerlo bien? Y luego, eso de que de repente gane el Premio Nobel es una burla tremenda. TRUMAN CAPOTE, entrevistado por Lawrence Grobel y recogido en Conversaciones íntimas con Truman Capote, Anagrama, Barcelona, pág. 135, traducción de Benito Gómez Ibáñez

Gris sobre Jiménez

CARTA A VICENTE HUIDOBRO Beaulieu, 18 de septiembre de 1918 [...] Te agradezco mucho los libros que me enviaste. Estos días te devolveré el de Valle que estoy acabando de leer. Hay en él seguramente errores y sobre todo un error de principio, yo creo. Su intención sin embargo es muy digna de elogio pues me parece uno de los pocos hombres que en España se ocupan seriamente de su arte y de arte. En cuanto a Juan Ramón, es seguramente un buen literato y nada un poeta, mucho menos poeta que Valle aunque hable de amores muertos y del color malvo para dar impresión de misterio. Poeta por saber gemir es tan poco ser poeta como ser pintor por dar la sonrisa de La Joconde. No, no es un literato bueno, pero un literato. Escríbeme pronto y recibe un abrazo para ti. Mi afecto a tu mujer y besos a los niños. La amistad de tu amigo, ................................................................JUAN GRIS . . JUAN GRIS, Correspondencia y escritos, Acantilado, Barcelona, 2008, págs. 220 y 221

Borges sobre la literatura española

La Literatura española... Trataré de decirlo cortésmente: empieza espléndidamente con los Romances, que son realmente lindísimos. Luego vienen escritores admirables, como Fray Luis de León, que para mí sigue siendo el mejor poeta castellano. Y San Juan de la Cruz. Y así llegamos al Quijote, que creo que es un libro realmente inagotable, sobre todo la segunda parte. Pero después ocurre algo que ya se nota en dos hombres de genio, como lo son Quevedo y Góngora: todo se torna rígido. Uno tiene la impresión de que ya no hay caras, sino máscaras. La culminación de este fenómeno se da en Baltasar Gracián, donde no se siente ninguna pasión ni sensibilidad. Es un mero juego de formas, como el cubismo o la literatura de Joyce... Luego tenemos el siglo XVIII, muy pobre. Y el movimiento romántico, donde España sirve para inspirar a todo el mundo, menos a los españoles. Sólamente queda Bécquer: una réplica débil del primer Heine... Luego de este panorama general, ocurre un hecho que creo que no se debe ocultar: cuando todo se renueva, sobre todo por influencia de Francia (la obra de Hugo, de Verlaine, de Poe -Poe también nos llegaba de Francia, porque entonces Francia era la forma para que se pudieran comunicar dos países americanos-), esa renovación se hace desde este lado del Atlántico y no desde España. Si usted piensa en Rubén Darío, en Freire, en Lugones: son poetas no inferiores y ciertamente anteriores a los Machado y a Juan Ramón Jiménez. . . JORGE LUIS BORGES, recogido por Esteban Peicovich en Borges, el palabrista, Libertarias/Prodhufi, Madrid, 1995, págs. 107 y 108

Borges sobre Tolstói

Empecé a leer "Guerra y Paz" y de repente me di cuenta que los personajes no podían interesarme. También de Tolstoi he leído algunos cuentos... pero me veía a mí mismo haciendo un esfuerzo. Y no me gusta eso cuando leo. Es decir, si leo un libro de matemáticas, o psicología, o ciencia, entonces debe ser así, pero con una novela o un cuento no deseo esforzarme. Quiero divertirme. No veo la razón por la que un escritor de cuentos o de novelas deba causar ningún problema. Recuerdo que George Moore dijo que Tolstoi hizo la descripción de doce hombres de un jurado tan minuciosamente que, al llegar al cuarto, ya había olvidado todo sobre el primero. Y añadió que seguramente Tolstoi cuando escribía una novela, se despertaba por las noches y decía: "Bueno, todavía no he escrito nada sobre una carrera de caballos, ni hay la descripción de un baile, ni nadie que juegue a las cartas". Y eso no está bien, desde luego. Si tuviese que elegir entre la literatura inglesa o la literatura rusa, entre Dickens o Dostoyevsky, elegiría a Dickens. JORGE LUIS BORGES, recogido por Esteban Peicovich en Borges, el palabrista, Libertarias/Prodhufi, Madrid, 1995, págs. 167 y 168.

Cortázar sobre Valéry

Hace veinte años veía yo en Paul Valéry el más alto exponente de la literatura occidental. Hoy continúo admirando al gran poeta y ensayista, pero ya no representa para mí ese ideal. No puede representarlo quien a lo largo de toda una vida consagrada a la meditación y a la creación, ignoró soberanamente (y no sólo en sus escritos) los dramas de la condición humana que en esos mismos años se abrían paso en la obra epónima de un André Malraux y, desgarrada y contradictoriamente pero de una manera admirable precisamente por ese desgarramiento y esas contradicciones, en un André Gide. Insisto en que a ningún escritor le exijo que se haga tribuno de la lucha que en tantos frentes se está librando contra el imperialismo, en todas sus formas, pero sí que sea testigo de su tiempo como lo querían Martínez Estrada y Camus, y que su obra o su vida (¿pero cómo separarlas?) den ese testimonio en la forma que les sea propia. Ya no es posible respetar como se respetó en otros tiempos al escritor que se refugiaba en una libertad mal entendida para dar la espalda a su propio signo humano, a su pobre y maravillosa condición de hombre entre hombres, de privilegiado entre desposeídos y martirizados. JULIO CORTÁZAR, carta a Roberto Fernández Retamar, Saignon (Vaucluse), 10 de mayo de 1967, recogido en JULIO CORTÁZAR, Cartas 2 (1964-1968), edición a cargo de Aurora Bernárdez, Alfaguara, Buenos Aires, 2000, pág. 1140-1141

Borges sobre Nietzsche y Blake

Siento gran simpatía por Schopenhauer y por otros muchos escritores, pero en el caso de Nietzsche, siento que hay algo duro en él -y no diré fatuo-, quiero decir que como persona no tiene la menor modestia. Me ocurre lo mismo con Blake. No me gustan los escritores que hacen declaraciones definitivas continuamente. Claro, usted podría decirme que lo que estoy diciendo es también una declaración definitiva. En fin, uno ha de tener cuidado de cómo dice las cosas. JORGE LUIS BORGES, recogido por Esteban Peicovich en Borges, el palabrista, Libertarias/Prodhufi, Madrid, 1995, pág. 117.

L'Osservatore Romano sobre Saramago

El diario vaticano "L'Osservatore Romano" arremetió hoy [20 de junio de 2010] contra el recién fallecido escritor portugués José Saramago, al que dedica un artículo en el que lo define como un "populista extremista" de ideología antirreligiosa y anclado en el marxismo. El día después de la muerte del literato, el rotativo vespertino de la Santa Sede publica un duro obituario bajo el título "La omnipotencia (presunta) del narrador", firmado por Claudio Toscani y en el que repasa la vida del Premio Nobel de Literatura 1998, quien fue muy crítico con el catolicismo. "Fue un hombre y un intelectual de ninguna admisión metafísica, hasta el final anclado en una proterva confianza en el materialismo histórico, alias marxismo", reza el artículo. "Colocado lúcidamente en la parte de la cizaña en el evangélico campo de grano, se declaraba insomne por el solo pensamiento de las cruzadas o de la Inquisición, olvidando el recuerdo del 'gulag', de las purgas, de los genocidios, de los 'samizdat' culturales y religiosos" , prosigue. El texto repasa la producción literaria del portugués, analizando también su novela "El Evangelio según Jesucristo" (1991), una obra "irreverente" que supone un "desafío a la memoria del Cristianismo de la que no se sabe qué salvar" . "Por lo que respecta a la religión, atada como ha estado siempre su mente por una desestabilizadora intención de hacer banal lo sagrado y por un materialismo libertario que cuanto más avanzaba en los años más se radicalizaba, Saramago no se dejó nunca abandonar por una incómoda simplicidad teológica" , afirma el artículo. "Un populista extremista como él, que se había hecho cargo del porqué del mal en el mundo, debería haber abordado en primer lugar el problema de todas las erróneas estructuras humanas, desde las histórico-políticas a las socio-económicas, en vez de saltar a por el plano metafísico" , prosigue. El artículo de "L'Osservatore Romano" asegura que Saramago no debería haber "inculpado, incluso demasiado cómodamente y lejos de cualquier otra consideración, a un Dios en el que nunca había creído, por la vía de su omnipotencia, de su omniscencia, de su omniclarividencia" . AGENCIA EFE, El Vaticano arremete contra Saramago, El Universal, 20 de junio de 2010 (AQUÍ) .

Gramma sobre Vargas Llosa

La Academia Sueca no sorprendió a nadie al conceder este jueves el Premio Nobel de Literatura 2010 al escritor ¿peruano, español? Mario Vargas Llosa. Desde hace años su nombre sonaba en las cábalas, y el lobby en torno a su candidatura crecía. Nadie duda de sus aportes innovadores a la literatura universal desde las letras hispanoamericanas, desde sus textos iniciales, Los cachorros y La ciudad y los perros, hasta los más recientes. Pero lo que ha construido con la escritura lo ha ido destruyendo con su catadura moral, los desplantes neoliberales, la negación de sus orígenes y la obsecuencia ante los dictados del imperio. No hay causa indigna en esta parte del mundo que M.V.Ll. deje de apoyar y aplaudir. Si los pueblos votaran en Estocolmo, lo habrían hecho por el Antinobel. GRANMA, Nobel de literatura, antinobel de la ética, 8 de octubre de 2010 (AQUÍ)

Capote sobre Vidal

LAWRENCE GROBEL: ¿De modo que si usted estuviese en una fiesta y apareciese Gore, ¿se marcharía? TRUMAN CAPOTE: No. No presto atención alguna a Gore. Para mí no significa absolutamente nada. En realidad, ni siquiera estoy enfadado con él por todo este asunto. Para mí es algo de locos, simplemente. L.G.: ¿Le gustaría zanjar la enemistad? T.C.: Yo nunca la he alimentado. Jamás he hecho nada para removerla. Yo soy completamente inocente en todo este asunto. Es Gore. Está obsesionado conmigo. Por poco que me importe el psicoanálisis, creo que debería ir al psicoanalista para averiguar lo que le está molestando tanto. L.G.: ¿Cree que podría sentir cierta envidia de su trabajo? T.C.: Claro que siente envidia. Gore nunca ha escrito nada que la gente vaya a recordar..., dentro de cincuenta años, dentro de diez, nadie recordará su última edición en libro de bolsillo. Mire, Gore nunca ha escrito una verdadera obra maestra. Y hasta J. D. Salinger ha escrito una especie de obra maestra. Flannery O'Connor escribió un par de obras maestras. Hemingway, también. Y Faulkner. Y Scott Fitzgerald. Mailer, no. Podríamos seguir y seguir, pero él no ha hecho lo único fundamental: escribir un libro inolvidable o que significase un giro decisivo en su vida o en la de cualquier otro. Sin eso, por mucho que escriba o haga lo que haga, será como Joseph Hegesheimer. ¿Recuerda usted a Joseph Hegesheimer? Hace cincuenta años Joseph Hegesheimer era cinco mil veces más famoso de lo que Gore Vidal haya soñado ser, y hoy, en este preciso momento, nadie sabe siquiera quién fue Joseph Hegesheimer. Lo único que puedo decir sobre él es que escribió un libro titulado Three Pennies. Three Black Pennies. L.G.: Entonces, ¿Gore Vidal ocupa un puesto destacado en su lista de aversiones? T.C.: No, no, no se lo merece. LAWRENCE GROBEL, Conversaciones íntimas con Truman Capote, Anagrama, Barcelona, 2006, págs. 169 y 170, traducción de Benito Gómez Ibáñez.

Borges sobre Ortega y Gasset

El buen pensamiento de José Ortega y Gasset queda obstruido por sus laboriosas y adventicias metáforas. Ortega puede razonar, bien o mal, pero no imaginar. Debió contratar como amanuense a un buen hombre de letras, un "negro", para que escribiera sus libros. JORGE LUIS BORGES, recogido por Esteban Peicovich en Borges, el palabrista, Libertarias/Prodhufi, Madrid, 1995, pág. 191

Tolstói sobre Shakespeare

Hace unos días, para verificar la opinión que tengo de Shakespeare, fui a ver El rey Lear y Hamlet, y si había en mí la más mínima duda sobre lo bien fundado de mi aversión por Shakespeare, ésta se ha disipado definitivamente. ¡Qué obra tan burda, inmoral, vulgar y absurda esHamlet! Todo se basa en una venganza pagana, hay un solo objetivo, acumular el mayor número de efectos posible, sin pies ni cabeza. El autor estaba hasta tal punto ocupado con los efectos, que ni siquiera se tomó la molestia de dar un carácter al personaje principal, y el mundo entero decretó que es un retrato genial de un hombre sin carácter. Nunca entendí tan claramente toda la magnitud de la incapacidad en los juicios de la multitud, y hasta qué punto puede engañarse a sí misma. LEV TOLSTÓI, Correspondencia, Acantilado, Barcelona, 2008, págs. 616 y 617. Traducción de Selma Ancira

Rama sobre Neruda

Como esos ebrios que al llegar la madrugada hablan sin cesar y todo les sirve de pretexto para su inextinguible discurso, así aparece Neruda en este libro. Porque en verdad está borracho de poesía, o para mejor decir, evitando aludir al verso de Darío, está borracho de su propia capacidad para versificar sin mesura y nada puede detenerlo, ni siquiera la certidumbre de lo vano de su palabreo. Un libro penoso que a cualquiera de sus pregonados enemigos le serviría para escribir el ansiado «Neruda RIP» y que, para quienes creemos que es –¿o acaso ya no?–, el mayor poeta actual, vivo, de la lengua española, es motivo de vergüenza y de irritación. Navegaciones y regresos es [...] el cuarto tomo de las Odas elementales. Más exactamente es una colección de odas en el estilo, aunque más desmañado, de los anteriores volúmenes, y una serie de discursos poéticos circunstanciales originados por el incesante viajar del poeta [...] Sus poemas no nacen aquí del imperativo interior del canto y por lo tanto no comprometen honda, raigalmente, al hombre que los escribe, sino que son ejercicios a propósito de, basados en la enorme capacidad creadora en la que Neruda confía con excesiva ceguera, y en los instrumentos expresivos ya acuñados por él y ya colectivizados por sus discípulos. [...] Hablo de su desenfrenada egolatría y de su demagogia barata. Neruda no poetiza el mundo, ni las cosas, como pretende y dice, sino que dictamina [...] apostrofa [...] es siempre «yo, yo, yo» el que habla sin saber del «otro» más que el reflejo admirativo que de él espera. [...] Y es desagradable también la demagogia populista de que abusa Neruda con facilidad que puede ser frivolidad [...] No puede afirmar porque es literalmente falso: «mi poesía se hizo paso a paso/ trotando por el mundo/ devorando caminos pedregosos,/ comiendo con/ los miserables/ en el mesón glacial de la pobreza». Pero no es menos falso el tono con que asume la pobreza, con que se finge uno más de los desheredados [...] tono que él mismo rompe para proclamar: «Sólo yo puedo sentarme/ tan elevadamente puro/ en este trono de la muerte [...]». Viene a nosotros el recuerdo de otro tono para hablar de pobreza y de injusticia, otro tono que nos sigue sonando a verdad: el de César Vallejo, que no mentía [...] [este libro es] la triste comprobación de que el compromiso actual de Neruda no es con la poesía y la verdad sino con su biografía. . ÁNGEL RAMA, Pablo Neruda: Navegaciones y regresos, Marcha, Montevideo, nº 1.001, 18 de marzo de 1960, recogido en Neruda en Uruguay: pasaje y polémica, de Pablo Rocca, Cervantes Virtual (AQUÍ) ..

Segovia sobre Alberti

13 de agosto (sábado) de 1955 Esta semana he estado leyendo a Alberti. Me deprime mucho ver el hundimiento lento e irremediable de un poeta. Los tres primeros libros tienen frescor. No son gran poesía, pero son poesía. Luego se va haciendo cada vez peor, más falso, amanerado y vulgar. Sobre los ángeles tiene todavía algo. Pero los libros de combate son malísimos. "Participar de los himnos futuros", dice en cierta ocasión. Un caso más de poeta vendido a la Historia con mayúscula. Creo que si de veras un poeta llega a convencerse de que todo lo que escapa a la Historia es culpable o mentiroso, lo que debe hacer es no escribir más poesía. Pero sacar las entrañas a la historia es un disparate que está castigado en sí mismo: esas entrañas mienten automáticamente. No dudo de que una convicción histórica pueda ser sincera; pero entonces hay que ser valiente y echar por la borda todas las entrañas. La Historia no admite entrañas; ella quiere ser toda nuestra entraña. ¿Cómo es posible ignorar que en los himnos futuros no se puede participar? Ellos pueden participar de nosotros, pero no nosotros de ellos. Salvémonos a través de la Historia, porque en la Historia la poesía no es nada. Lo que la Historia sabe de nosotros será siempre mentira, y precisamente si la poesía es casi la única verdad humana que perdura, es porque perdura al margen de la Historia, porque hace hablar en la Historia a una voz que no es de su reino. La poesía es la rebeldía ante la Historia. . . TOMÁS SEGOVIA, El tiempo en los brazos (1950-1983), Pre-Textos, Valencia, 2009, págs. 229 y 230.

Lobo Antunes sobre Camus

Marimba, 16.4.72 . [...] He estado releyendo el Camus de un alférez, lo que para mí ha supuesto una enorme desilusión. Libros que a los 16 años me dejaban atontado de admiración, ahora me irritan y me aburren un poco, como ciertos amigos de la infancia que acabamos dejando atrás y que ya no nos interesan. La pesteme parece ahora un tostón demasiado esquemático, de un humanismo ingenuo, cargado de buenas intenciones. Me acuerdo de Gide, que decía que las buenas intenciones producen siempre mala literatura, dan siempre como resultado mala literatura, algo que cada vez me parece más cierto. La verdad es que este hombre (Camus, claro), generoso, inteligente y honesto ha envejecido extraordinariamente con sus lirismos naturalistas y sus absurdas insolaciones. Cada vez más me parece que la literatura debe ser un festival de palabras, una celebración pánica (en el sentido griego), una fiesta pagana, y los personajes simples voces que se deslizan por las páginas cantando o susurrando. . . ANTONIO LOBO ANTUNES, Cartas de la guerra, Debate, Random House Mondadori, Barcelona, 2006, pág. 406. Traducción de Dolores Vilavedra

Buñuel sobre Lorca (2)

. Federico me revienta de un modo increíble. Yo creía que el novio [Dalí] es un putrefacto pero veo que lo más contrario [sic] es aún más. Es su terrible esteticismo el que lo ha apartado de nosotros. Ya sólo con su narcisismo extremado era bastante para alejarlo de la pura amistad. Allá él. Lo malo es que hasta su obra podría resentirse. . Dalí influenciadísimo. Se cree un genio, imbuido por el amor que le profesa Federico. Me escribe diciendo: "Federico está mejor que nunca. Es el gran hombre. Sus dibujos son geniales. Yo hago cosas extraordinarias, etc. etc." Y es el triunfo fácil de Barcelona. Qué desengaños terribles se iba a llevar en París. Con qué gusto le vería llegar aquí y rehacerse lejos de la nefasta influencia del García. Porque Dalí, eso sí, es un hombre y tiene mucho talento. LUIS BUÑUEL, carta a Pepín Bello, 5 de septiembre de 1927, recogida por Ian Gibson enLorca-Dalí. El amor que no pudo ser, Plaza & Janés, Barcelona, 1999, pág. 196.

Dalí sobre Valéry y Gide

Acabo de leer poesías (?) de Pol Valeri i el libro sobre este puerco que a hecho Paul Suday. Paul Valeri presenta todos los signos de la peor clase de putrefacción –su intelectualismo es de lo más aburrido que cabe– tenemos que prescindir en absoluto de esa gentuza –un Gide sobre todo Si le grain moeur [sic], puede tener la intensidad de una cosa personal absurda, biografismo nada más, incapaz pero ni tan solo de interesarnos, Gide es otro latazo; su vida no nos importa una mierda y en el fondo es la misma que la de una cupletista y en canvio no nos da nada capaz de emocionarnos sanamente –en fin Merde! . . SALVADOR DALÍ, carta a Lorca, enero de 1928, recogido por Ian Gibson en Lorca-Dalí. El amor que no pudo ser, Plaza & Janés, Barcelona, 1999, pág. 204.