Me resulta casi intolerable la lectura de La Ilíada, de esa orgía de batallas, llagas, muertes, de esa guerra estúpida y eterna, de la cólera infantil de Aquiles. La Odisea, por el contrario, está hecha a medida humana, su poesía nace de una esperanza razonable: el fin de la guerra y del exilio, el mundo reconstruido sobre una paz conquistada a través de la justicia.
PRIMO LEVI, La búsqueda de las raíces, El Aleph, Barcelona, 2004, pág. 57, traducción de Miguel Izquierdo Ramón, Arantxa Martínez Antonio y Elena Melchiorri
Publicado por Neorrabios@ en 23:57