Y lo malo es que esa cursilería enfática la ha transmitido a sus discípulos, y así vemos en estos tiempos calamitosos a todos estos pollos que llaman jerarcas, todos discípulos del gran don José y naturalmente tan cursis como él, inflados y majaderos.
El esnobismo en las mujeres tiene otro matiz; éste me parece muy bien. A las mujeres, no siendo demasiado exagerado, las hace más divertidas y por lo menos dejan de hablar de las criadas y de los trajes para hacerlo de algo más agradable, aunque a veces dé risa. Pero las ideas y la cursilería que han heredado del gran don José sus adeptos han tenido consecuencias terribles para España. Todos estos pollos fascistas son sus legítimos herederos, amamantados con sus teorías, y siempre con la cara vuelta a la última moda, o sea, al sol que más calienta.
págs. 195 y 196
Ese Gómez de la Serna era un tipo un poco ridículo -creo que es, porque debe [de] vivir en América- y un amargado, aunque no le he hablado nunca. Parecía una señora de aquellas que se disfrazaban de hombre en Carnaval, de las que tienen un culito redondito y unas caderas salientes. Creo que en la época de sus éxitos en el Café de Pombo, en Madrid estaba todo algo desorbitado, empezando por la fama de Solana, que ha pintado algunos trozos de cuadro verdaderamente bien y a quien indudablemente se le ocurrían cosas absurdas y raras, algunas con esa gracia que tiene lo horrible; pero en general, y aparte de esa vena genial que tenía, era un pintor desagradable y que hacía una pintura negra y basta, aunque muy del gusto de lossnobs actuales.
Volviendo a Gómez de la Serna, que tenía la enorme originalidad de ser el único Ramón que había en el mundo, creo que todo lo que escribía era tan original como esto pero, a fuerza de querer serlo, algunas veces conseguía hacer comparaciones que resultaban extrañas, algo como los colmos que estuvieron hace años de moda: "¿En qué se parece un tragón a una pantera de Java? En que la pantera dejaba algo y el tragón no deja nada...".
Pero el gran don José, otra estrella que también ha quedado con poco rabo, dio en decir que era genial y alguna gente lo repitió después. Luego él se encargó de andar en los circos y de hacer algunas majaderías...
págs. 201 y 202
CARMEN BAROJA Y NESSI, Recuerdos de una mujer de la generación del 98, Tusquets, Barcelona, 1998
*Carmen Baroja fue hermana de Ricardo y Pío Baroja, y madre de Julio y Pío Caro Baroja