Maeztu sobre Baroja

¿Qué le falta a nuestro Pío Baroja para ser, de verdad, gran novelista? Lo tiene todo o casi todo: la fuerza lírica, el humor, la compasión, el sueño, la vocación a prueba, porque escribe volúmenes tras volúmenes, sin necesidad de ganarse la vida con la pluma, hasta cuando apenas tiene nada que decir. Dispone también de buen estilo, aunque no falte quien se lo haya discutido. ¿Qué le falta, entonces? Una sola cosa: tradición. Ni sus personajes ni sus temas están emplazados en la tradición española. Su siglo XIX no es una centuria que surja del XVIII y lleve al XX, sino un tiempo sin tiempo, en que los españoles habían perdido la memoria. Los principales personajes barojianos parecen haber caído de la luna. No tienen la menor idea de dónde vienen, ni a dónde van. Al propio Zalacaín lo que le falta precisamente, para ser grande, es conocer la tradición contra la cual combate. Porque es muy cierto que muchos españoles del siglo XIX fueron así, pero esta es, precisamente, la causa de su carencia de valor.

RAMIRO DE MAEZTU, fragmento de Los del 98, extraído de la página galeon.com (AQUÍ)