Aunque redujéramos a Shakespeare a sus comedias, Cervantes seguiría yendo a la zaga. Del Rey Lear, el Quijote sólo puede ser escudero. Lo único en que Cervantes y Shakespeare son iguales es en influencia, en difusión espiritual: estoy pensando en la larga sombra arrojada sobre la posteridad receptiva por una imagen creada que puede seguir viviendo con independencia del propio libro. Las obras de Shakespeare, sin embargo, seguirán viviendo aparte de la sombra que proyecten.
VLADIMIR NABOKOV, Curso sobre el Quijote, Ediciones B, Barcelona, 2004, pág. 22
Publicado por Neorrabios@ en 8:35