Claudel sobre Montaigne


Fascinación ejercida sobre Pascal por un espíritu mediocre y superficial como Montaigne. Todas las razones de escepticismo que alega son bien poca cosa y figuraban desde hacía mucho tiempo en los catálogos de sofismas.

Por ejemplo, cuando dice que no hay más razón para amar a una mujer por su belleza o a un hombre por su inteligencia que para estimar a un hombre vanidoso por sus vestidos, puesto que todas esas cosas no son más que cualidades pasajeras.

No ve que, en los dos primeros ejemplos, existe un vínculo esencial entre el sujeto y el accidente, y que, al desaparecer este último, no deja intacto al sujeto.

Hay una diferencia entre una posesión y una propiedad. Un poco de esa escolástica tan despreciada se lo habría enseñado. Todo lo demás tiene la misma fuerza.

Cuando Pascal habla de sí mismo, es muy diferente.


PAUL CLAUDEL, anotación de julio-agosto de 1910 incluido en su Journal I (1904-1932), Éditions Gallimard, 1968, traducción de ChatGPT + Maricrónica, págs. 164 y 165.