El propio Dalí me dijo en febrero de 1939 –y yo le escuché con la atención suficiente para estar seguro de que hablaba completamente en serio– que el problema fundamental con que se encontraba el mundo actual era racial y que la única solución era que todas las razas blancas se unieran y redujeran a la esclavitud a los pueblos de color. No sé qué puertas abrirá esta declaración a su autor en Italia y los Estados Unidos, los dos países entre los que se mueve, pero sí sé qué puertas le va a cerrar…
ANDRÉ BRETON, recogido por Dawn Ades en Salvador Dalí, ABC, Ediciones Folio, Barcelona, 2004, pág. 129