Cela sobre Muñoz Molina
Al garzón M2, mozo lírico o, mejor dicho, lírico-cómico-bailable sentimental, aprovechadillo y sagaz, le dio semejante ataque de cuernos con motivo de la publicación de una novela por un no censado, que tuvo que adobárselos con vaselina por ver de rebajarles la calentura; algunos tratadistas suponen que en estos casos están muy indicados los enemas con una infusión templada de yerbas medicinales que, para los esfínteres contrariados, debe ser de salvia y matalahúga, a partes iguales. El doncel tontuelo que se proclama caudillo de los famosos ciento cincuenta, no debe cejar en su actitud mientras siga manando leche y miel y otras espórtulas de la próvida y caritativa ubre del presupuesto.
CAMILO JOSÉ CELA, Pavana para un doncel tontuelo, publicado el 15 de marzo de 1994 en el diario ABC y recogido por Ian Gibson en Cela, el hombre que quiso ganar, Aguilar, Madrid, 2003, págs. 235 y 236.