Gibson sobre Cela

Como ser humano, Cela no me resulta muy simpático, y pienso que el Partido Popular, al querer ver en él al mejor español, anda un poco desnortado, empezando por el presidente Aznar. Quiero creer que Cela estaría de acuerdo conmigo. Dedicar una vida entera a triunfar, a buscar en cada momento el éxito personal, y luego hacer alarde de todo ello, repitiendoad infinitum que "en España, el que resiste, gana" y convirtiéndolo incluso en un escudo nobiliario (nobeliario), no me parece precisamente ejemplar. El corte de mangas y el bragadoccio celianos llegaron a aburrir de manera mortal, mientras los insultos, exabruptos y vulgaridades de los últimos años parecían cada vez más inapropiados en una persona que había recibido todos los galardones y todos los honores.

IAN GIBSON, Cela, el hombre que quiso ganar, Santillana, Madrid, 2003, pág. 332.