Unamuno sobre Quevedo

 A mí no me carga Cervantes, ni mucho menos, sino que le venero más y mejor que sus ridículos idólatras; pero me carga Quevedo, pongo por caso de clásico cargante, y no puedo soportar sus chistes corticales y sus insoportables juegos de palabras.


MIGUEL DE UNAMUNO, Paisajes y ensayos, Obras Completas I, Escelicer, Madrid, 1968, pág. 1265