También es usted de los que viene con la tonada de que aquí estimulamos a todos los que tocan de afinación la gaita lírica, o sea a los jóvenes a quienes les da el naipe por escribir tonterías poéticas más o menos cursis. Y la tal tonada le da margen para no poner en duda que hemos de publicar su adefesio. Nos remite usted un soneto titulado «El poeta a su amada» que en verdad lo acredita a usted para el acordeón o para la ocarina antes que para la poesía. Sus versos son burradas más o menos infectas y que hasta el momento de largar al canasto su mamarracho no tenemos de usted otra idea sino la de deshonra de la colectividad trujillana, y que si descubrieran su nombre el vecindario haría lazo y lo amarraría en calidad de durmiente en la línea del ferrocarril de Malabrigo.
CLEMENTE PALMA, respuesta a César Vallejo en la sección "Correo franco" de la revista Variedades, nº 499, 22 de septiembre de 1917. El soneto "El poeta a su amada", publicado en los "Heraldos negros" luego de que Vallejo le hiciera algunos cambios tras recibir esta crítica, se puede leer AQUÍ