JOSEP PLA, Dietarios (I): El cuaderno gris / Notas dispersas, Espasa, Madrid, 2001, pág. 601, traducción de Xavier Pericay.
Pla sobre Amiel
Amiel. Lo he leído a golpes. Pero como llevo tantos años viendo elJournal de Genève he estado al corriente de lo que ha dicho de él la prensa de su país y de los originales del escritor que han ido apareciendo. Su obra es inmensa y solo hay una parte editada. Amiel no me gusta mucho. La palabra exacta es: me molesta. Me produce un nerviosismo que no consigo en modo alguno ahuyentar. El egoísmo razonado de Amiel –el egoísmo trascendentalizado–, envuelto en una presentación profusamente tímida, es una de las cosas más insoportables que presenciarse puedan. Y si aún este egoísmo le dejara insatisfecho... Pero ocurre que siempre está triste. Prefiero mil veces a una bestia, que al menos disfruta cuando hinca el diente.