PÍO BAROJA, Juventud, egolatría, Taifa literaria, Barcelona, 1987, pág. 80.
Baroja sobre Diderot
Diderot, a quien los franceses consideran como un grande hombre, no tiene interés ninguno para un espíritu moderno, al menos para el que no sea francés. Es casi tan aburrido como Rousseau. La Religiosa es un librito perfectamente falso. Hace años se lo presté a una señorita que había salido de un convento. Yo no he visto nada semejante -me dijo-. Es una fantasía que no se parece en nada a la verdad. Es lo que yo pensaba. Jacques, el fatalista, es aburrido; respecto al Sobrino de Rameau, al principio da la impresión de que va a ser algo, algo fuerte como el Satiricón, de Petronio, o el Buscón, de Quevedo; pero acaba, y no es nada.