LAWRENCE GROBEL: Una vez llamó usted dictador hijoputa a W. H. Auden.
TRUMAN CAPOTE: Era un dictador hijoputa. Un tirano.
LG.: ¿Le conoció bien?
TC.: Le conocí muy bien a partir de 1948. Pero una vez tuve una casa en una isla italiana donde él vivía. Llegué a tenerle mucha antipatía.
LG.: ¿Por qué?
TC.: Tenía una manera de ser tremendamente grosera y estúpida. Y estaba con aquel horrible amigo suyo. ¿Cómo se llamaba? De todos modos, Tennessee [Willliams] vino a mi casa de Italia a estar conmigo y Auden y ese amigo suyo se apartaban kilómetros de su camino para pasar junto a él en una playa diminuta e insultarle. Porque sentían envidia de su éxito. En ese sentido, Auden era una persona muy mezquina.
LG.: ¿Qué le parece su poesía?
TC.: Nunca ha significado nada para mí.
LAWRENCE GROBEL, Conversaciones íntimas con Truman Capote, Anagrama, Barcelona, 2006, pág. 140, traducción de Benito Gómez Ibáñez.