Jiménez sobre Valle-Inclán

Mi querido Valle:

Perdone que no le haya dado ya gracias por su Tirano Banderas que, con tan amable dedicatoria, me mandó usted en diciembre. He estado enfermo todo enero y, mientras, levantándome y echándome, de mudanza.

Usted sabe cuánto admiro yo su prosa en ciertos libros trájicos o trajicómicos. Desde La Celestina nadie en España ha alcanzado en ese orden mayor plenitud de sintaxis, dicción y de acento.

Tirano Banderas es del otro tipo de libros de usted que me gustan menos, del preciosista y amanerado. Demasiado mosaico y demasiado esmalte. Galicia es la tierra de sus raíces, Valle, no hay duda.

Perdóneme que llevándome usted diez años me atreva a hablarle así, pero yo no sé decir más que lo que siento, o callarme. En todo caso, siempre habrá otras opiniones que la mía.

Siempre suyo,

Juan Ramón Jiménez.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ, Cartas: Antología, Espasa-Calpe, Madrid, 1992, págs. 81 y 82