Renard sobre Jarry

Ubú rey. El día de entusiasmo termina en lo grotesco. A la mitad del primer acto ya se nota que la cosa se va a hacer siniestra. Al grito de "¡Mierdra!", alguien responde: "¡Comre!". Y todo se va a pique. Si mañana Jarry no escribe que nos ha gastado un bromazo, estará acabado. Bauër ha cometido un error tan gordo como él. Y yo también, porque aunque sobre el papel Ubú rey no se aguantaba, tampoco me imaginaba tamaño desastre.

JULES RENARD, Diario 1887-1910, Grijalbo Mondadori, Barcelona, 1998, traducción de Ignacio Vidal-Folch, págs. 87 y 88.