Curiosamente, en aquellos mismos años, también el primer español que traducía a Shakespeare utilizando directamente los textos originales ingleses, abominaba del dramaturgo y se preguntaba cómo una nación tan culta como Inglaterra podía admirar a un autor de tan mal gusto, cuyas obras conforman "un todo extraordinario y monstruoso". Se trataba de Leandro Fernández de Moratín, el creador de El sí de las niñas.
La doble anécdota es recogida por Ángel-Luis Pujante en la introducción al libro Shakespeare en España. Textos 1764- 1916, editado por él y por Laura Campillo, y que acaba de aparecer en un volumen publicado por EDITUM de la Universidad de Murcia y el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Granada.
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PASCUAL VERA, Calidoscópico retrato de Shakespeare, en Campus Digital, Universidad de Murcia, 15 de octubre de 2007