después que de pintar, Quevedo, tratas?
Tú escribiendo ni atas ni desatas;
y así, haces lo mismo cuando pintas.
Poesía y pintura son distintas,
y ambas cosas en ti son poco gratas,
pidiendo tuertos ojos, cojas patas,
sátiras varias y diversas tintas.
Imita el mesmo Ovidio al mesmo Apeles;
tu pintura será cual tu poesía,
bajo los versos, tristes los colores.
Veremos en tus tablas y papeles
ser igual el poder y la osadía
de los malos poetas y pintores.
LUIS DE GÓNGORA, recogido por Ramón Gómez de la Serna en Quevedo, Espasa-Calpe, Madrid, 1962, pág. 178.