Anoche estuve releyendo los "Diarios" de Kafka. Muy poco sinceros, escasamente interesantes. Me parece un truco eso de que dejó dicho que se quemaran a su muerte. ¿Por qué no los quemó él? Demasiada literatura convencional. Demasiado intimismo recompuesto. Demasiada simulación judía.
CÉSAR GONZÁLEZ-RUANO, Diario íntimo, Visor Libros, Madrid, 2004, pág. 808.