Sánchez Dragó sobre Grass

Soy un aguafiestas, pero qué le voy a hacer si Günter Grass no me gusta ni como escritor ni como persona...

Como escritor, me aburre. Como persona, me indigna que descargue la responsabilidad del nazismo sobre las espaldas inocentes de los alemanes que aún no habían nacido cuando Hitler cometió sus fechorías. La responsabilidad y culpabilidad no se transmiten por vía genética ni cromosomática. Señor Grass: peche usted, si así lo estima oportuno, con el remordimiento de su propia conciencia, pero no desvíe el peso de su pasado hacia los demás.


FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ, Sentado alegre en la popa, Planeta, Barcelona, 2004, págs. 299 y 300.