Mientras en Chile, el joven poeta Volodia Teitelboim descubre plagios de Neruda a Tagore, a Huidobro, a Díaz Casanueva, etc., en España, García Lorca le proclama el mejor poeta de América después de Rubén Darío.
La proclamación de García Lorca tendría valor si él lo tuviera, pero todos los poetas de primer plano que escriben en español niegan al andaluz una alta categoría, le consideran un poeta mediocre, un simple tonadillero. Así vistas las cosas, su opinión carece de importancia. En cambio la acusación de Teitelboim no es una opinión, es un hecho real. [...]
Analizado bajo el aspecto de su valor real, Pablo Neruda nos parece un poeta de segundo o tercer plano. [...] Hemos podido constatar que los jóvenes poetas de más valer, aquí y en otros países de nuestra lengua, consideran a Neruda un poeta mediocre o un simple bluf hinchado por un grupo tan mediocre como él...
JUSTICIERO (seudónimo de VICENTE HUIDOBRO), Pablo Neruda, plagiario o gran poeta, La Opinión, 15 de diciembre de 1934, recogido por David Schidlowsky en Neruda y su tiempo: Las furias y las penas, Tomo 1 (1904-1949), Ril editores, Santiago, 2008, pág. 243