Balzac, escritor aburridísimo, pesado. No hay manera de encontrar en sus novelas un adjetivo preciso, exacto –un adjetivo que responda a la verdad–. Las preocupaciones científicas de Balzac –Mesmer, Gall– hacen reír.
JOSEP PLA, Dietarios (I): El cuaderno gris / Notas dispersas, Espasa, Madrid, 2001, pág. 302, traducción de Dionisio Ridruejo y Gloria de Ros