Hace unos años fui invitado a una conferencia a Bath. Un invitado pésimo. No dije una sola palabra. Me dieron un ejemplar de una novela de Jane Austen ambientada en aquella ciudad, La abadía de Northanger. Durante mi reciente enfermedad, le eché una ojeada a los libros que nunca había visto antes y, por eso, decidí leerlo. Pero, a mitad de la lectura, pensé: soy un hombre adulto que está leyendo a esta mujer terriblemente insulsa que me cuenta su vida amorosa. Lo llama amor, habiendo visto a aquel fulano una sola vez. Y me dije: "¿Qué estoy haciendo con esta historia? Es una historia para otros. Es para los que pasan por la calle, no para mí".
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V.S. NAIPAUL, ¿Henry James? «El peor escritor del mundo»; ¿Jane Austen? «Una inútil», por PAOLO LEPRI, El Mundo, 2 de mayo de 2006
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