El Bosque Lácteo me ha parecido infantil, simple chismorreo de aldea en cancioncillas de guardería, humor de pub, vapores de cerveza, y el propio Dylan Thomas parece un bebé que ha crecido demasiado.
ANAÏS NIN, Diario V (1947-1955), Bruguera, Barcelona, 1981, traducción de Ernestina de Champourcín y Ascensión Tudela, pág. 154