He terminado de leer la Segunda antología de Juan Ramón Jiménez, con vistas a una selección para Seix Barral. He confirmado mi antigua idea de que el primer Juan Ramón es el mejor –increíble descenso (hacia la tontería pura) a partir del Diario de un poeta recién casado; curioso cómo una poesía cuyos principales objetivos son la intensidad y la brevedad se queda en palabrería vana.
JAIME GIL DE BIEDMA, Diarios 1956-1985, Lumen, Barcelona, 2015, pág. 362
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