Pavese sobre Stendhal y Hemingway

Stendhal-Hemingway. No narran el mundo, la sociedad, no dan la sensación de acceder a una amplia realidad, al interpretar selectivamente, a voluntad, como Balzac, como Tolstói, como etcétera. Tienen una constante de tensión humana que se resuelve en situaciones sensorio-ambientales expresadas con absoluta inmediatez. Otras no se podrían expresar como lo hacen los susodichos. Sobre esta constante han edificado una ideología, que es, en resumidas cuentas, su oficio de narradores: la energía, la claridad, la no-literatura.

Flaubert elegía un ambiente; ellos no.
Dostoievski construía una mundo dialéctico; ellos no.
Faulkner estiliza atmósferas y mitologiza; ellos no.
Lawrence indagaba una esfera cósmica y la enseñaba; ellos no.
Son los típicos narradores en primera persona.

CESARE PAVESE, El oficio de vivir, El País, Madrid, 2003, traducción de Ángel Crespo, págs. 399 y 400.