Releí el Faust de Goethe. Es una burla de la especie humana y de todos los hombres de ciencia. Los alemanes encuentran en él una profundidad extraordinaria, en cuanto a mí, siento que vale menos que Candide; es igual de inmoral, árido y adormecedor, y tiene menos liviandad, menos bromas ingeniosas y mucho más mal gusto.
BENJAMIN CONSTANT, Diario íntimo, Editorial Alfama, Málaga, 2008, pág. 16, traducción de Jorge Salvetti.