Mostrando entradas con la etiqueta Vallejo Fernando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vallejo Fernando. Mostrar todas las entradas

Fernando Vallejo sobre Paz y García Márquez

FRANCISCO VILLENA GARRIDO: ¿Es tu vida materia literaria? FERNANDO VALLEJO: Resolví escribir en primera persona sobre lo que había vivido creando este personaje cuando tenía cuarenta años, el viejo, que recuerda su vida. A lo largo de mi vida he visto historias de la misma realidad y personajes de un mundo con el que podía llenar mis libros. En primera persona porque el narrador en tercera persona es imposible. ¿No te parecen absurdos esos libros del siglo XIX en tercera persona? ¿O del XX? ¿O de toda la historia de la literatura? ¿Cómo va a saber un pobre hijo de vecino qué piensan los otros si ya no nos aclaramos con este lío que es la mente de uno? La novela burguesa francesa del XIX me parece especialmente horrenda. FRANCISCO VILLENA GARRIDO: Tal vez resulta paradójico que una de las grandes voces en tercera persona, como es Gabriel García Márquez, se apreste a experimentar con la primera persona en “Vivir para contarla”, un libro que se dice autobiográfico. FERNANDO VALLEJO: No he leído ese libro de él, aunque él no sabe por dónde va esta cosa. Él no tiene ni idea de por dónde va el asunto. Es un escritor sin originalidad, al contrario de lo que parece. Él ha escrito en tercera persona, en narrador omnisciente, es decir, el camino más trillado de la literatura. Tiene una prosa pobre de vocabulario, sintaxis, sonoridades. No es un novelista original, más bien pobre, sobre todo comparado con lo que otros han hecho, como Manuel Mujica Láinez, el gran prosista y el gran escritor del idioma. Ahora no sabemos para dónde tirar. La literatura tiene los caminos abiertos. FRANCISCO VILLENA GARRIDO: Las críticas a Octavio Paz son frecuentes en tus libros. FERNANDO VALLEJO: Mi narrador es un tipo muy extravagante y loco. Un personaje como ése puede tener manías contra alguien. Para él, Octavio Paz es un personaje muy antipático por mal escritor y por mal poeta. Se creía que era alguien y ahí no había nadie. Es un escritor muy menor. . . FRANCISCO VILLENA GARRIDO, "La sinceridad puede ser demoledora", Conversaciones con Fernando Vallejo, en The Ohio State University. Toda la entrevista (AQUÍ)

Fernando Vallejo sobre los seis escritores colombianos que incumplieron su promesa de no volver a España mientras se exigiera visa a sus compatriotas

BERNARDO MARÍN: Usted y otros intelectuales firmaron una carta en la que se negaban a volver a España mientras se exigiera visa a sus compatriotas. Usted ha sido el único que se ha mantenido firme. ¿Se arrepiente de haberla firmado? ¿Reprocha algo a sus colegas?
FERNANDO VALLEJO: La carta a que aludes se publicó en EL PAÍS (AQUÍ) y la firmamos Álvaro Mutis, Gabriel García Márquez, Fernando Botero, Darío Jaramillo, William Ospina, Héctor Abad y yo. Siete. De los cuales sólo yo mantuve la palabra empeñada. Los restantes la fueron violando uno a uno. Primero Mutis: a los pocos meses de que nos pusieran la visa, con la mayor desvergüenza fue a sacar el visado a la Embajada española en México y acto seguido viajó a España a embolsarse los cien mil dólares del premio Cervantes que le acababan de otorgar. Luego Darío Jaramillo, aduciendo que él no podía luchar solo contra toda la Unión Europea. ¿Y cuando firmó la carta sí podía, o es que entretanto se le estaban agotando las fuerzas al paladín? Después volvió Botero furtiva y miserablemente como un delincuente, a lo más vil, a una corrida de toros. Que a Colombia la defiendan los taurófilos es como que la defiendan los paramilitares, los de las FARC, los políticos, Juan Manuel Santos y demás hampones. Después volvió García Márquez con la mayor desfachatez, sin aludir siquiera al asunto. Se publicó entonces una foto suya en Barcelona con el presidente de la Generalitat catalana. ¡Se le había olvidado su promesa! Como antes se le había olvidado también la que hizo de no volver a escribir mientras estuviera en el poder Augusto Pinochet. Diecisiete años estuvo el golpista montado ahí, durante los cuales mi paisano siguió escribiendo libros como si tal. Y sigamos con la lista: volvió mi amigo William Ospina, gran escritor y hombre de alma grande a quien le perdono, y finalmente el que redactó la carta, de nombre Héctor Abad. Cuando Mutis volvió a España por la platica del Cervantes, Héctor escribió un artículo indignado en una revista colombiana diciendo que Mutis violaba su palabra con la tinta de su firma todavía fresca. Recientemente Héctor acabó también violando su palabra y aduciendo, ahora en un artículo de El Espectador de Bogotá, que no podía vivir sin España, donde estudiaban sus hijos. La tinta de su firma ya no estaba fresca como la de Mutis, pero en fin, tinta es tinta, seca o no, y el honor es el honor. ¡Pobre Colombia con estos defensores que le resultan cada tanto! En cuanto a mí, nunca la he defendido. No hago sino sacarle sus trapitos sucios, sus infamias, a la luz del sol.

BERNARDO MARÍN: Si finalmente se deja de exigir la visa a los colombianos. ¿Volverá a España? 
FERNANDO VALLEJO: Yo a España ya no la quiero, y estoy feliz de verla quebrada, en bancarrota, con una deuda impagable de casi dos billones de dólares y un desempleo monstruoso. ¡Lo altaneros que estaban, gastándose la plata ajena! Se aprovecharon de lo lindo de la Unión Europea mientras nos cerraban la puerta a los colombianos. ¡Cuál madre patria! Ésa no es una patria. Ni para los españoles ni mucho menos para los colombianos. Bienvenidos euracas a Perú y Colombia. Pero no de gerentes de bancos: a lavar inodoros.


FERNANDO VALLEJO: “Yo a España ya no la quiero”, entrevista de Bernardo Marín para El País, 18 de agosto de 2013. Toda la entrevista AQUÍ.

Fernando Vallejo sobre García Márquez, Mujica Lainez, Cortázar y Borges


ALBERTO GONZÁLEZ TORO: ¿Cuál es su opinión sobre su compatriota Gabriel García Márquez? 
FERNANDO VALLEJO: El personaje me interesa muy poco; me parece más bien un cortesano del tirano de Cuba. Es una vileza alcahuetear semejante monstruosidad. Esta es mi opinión sobre García Márquez persona.

AGT: ¿Y como escritor?
FV: Es un escritor que escribe novelas en tercera persona, con las que ya me peleé. Yo no he escrito ninguna novela en tercera persona, todas son en primera persona. La tercera persona me parece un camino trillado en la literatura, no va para ningún lado. Por lo demás, García Márquez es un escritor correcto que conoce en cierta forma el oficio. No tanto, por supuesto, como tu paisano Manuel Mujica Lainez, o como el español Azorín. De Mujica Lainez te puedo decir que es el prosista más grande del idioma español, con lo cual no te estoy diciendo que es el más grande escritor. Porque una cosa es ser un gran prosista y otra ser un gran escritor. Pero nadie, en los mil años de la lengua española, ha escrito un español con tal riqueza sintáctica y lexicográfica como él, con su ritmo y sonoridad. Es el gran prosista del idioma.

AGT: Lástima que esté un poco olvidado.
FV: Sí, es cierto, porque el que han endiosado los jóvenes argentinos es Julio Cortázar.

AGT: ¿No le gusta Cortázar?
FV: No lo conozco. Lo he ojeado y me da la impresión de que no sabía escribir. No sabía justamente el idioma literario, escribía pobremente. Y los jóvenes hacen este cálculo: si este escritor tan malo es nuestro gran escritor, entonces por qué yo no puedo ser igual a él.

AGT: ¿Y Borges?
FV: El Aleph es un relato muy hermoso, logrado, espléndido. Ya sólo con eso bastaría para que su nombre quede en la literatura. Pero no pienso que sea tan grande como se dice. Lo han hecho tan grande porque desde el mundo anglosajón y francés lo pueden entender muy fácil: no es un escritor muy propio de la lengua española. El español no era tan importante en su literatura. Por lo demás, usa las palabras impropiamente, y además es afectado. Tiene afectaciones feas.


FERNANDO VALLEJO, Fernando Vallejo contra el mundo, entrevista de Alberto González Toro para la Revista Ñ, 5 de julio de 2008.